Atrevernos a dar el salto es confiar en el proceso

En ocasiones no nos atrevemos a «saltar» , a dar ese paso clave e importante, no solo por temor a lo desconocido, o por miedo a salir de nuestra zona de confort; sino que la mayoría de las veces es también porque deseamos ver los resultados de este «salto de fe» antes de tiempo. Por lo que esta necesidad de control nos deja simplemente paralizadas e inmóviles.
Todo en la vida tiene su proceso. Nosotras también tenemos nuestros tiempos y procesos únicos. Es necesario aprender a confiar en estos, soltando y dejando ir cada vez un poco más nuestra necesidad de controlarlos. De manera que nuestros saltos de confianza y expansión le ganen a nuestra inacción y parálisis.

Si te das cuenta la palabra SALTAR y SOLTAR solo tienen una vocal de diferencia, ¿Será porque tienen más en común entre ellas de lo que podemos ver a simple vista? Yo creo que sí. Pues si te pones a pensar, cuando te atreves a SALTAR a lo desconocido también SUELTAS, sueltas el control y la necesidad de anticiparte a qué te espera del otro lado, porque de lo contrario no saltarías, pues es imposible saberlo. Es imposible saber con exactitud qué veremos al otro lado de la orilla y del camino, pero así y todo nos atrevemos a dar el primer paso o salto, porque simplemente hemos cambiado el no soltar el control por la confianza. La confianza en el proceso, nuestro proceso, más que en el resultado.

Si bien siempre podemos visualizar y anticiparnos a un determinado resultado, no podemos dejar que la vista en este nos haga no atrevernos a disfrutar el camino y valorar cada pasito y saltito que damos.

Cuando saltamos y soltamos nos expandimos como mujeres. Pues cuando soltamos nos hacemos más ligeras, de manera tal que nuestro salto pueda ser más «alto» y expansivo al estar nosotras más libres de cargas. De esta manera nos volvemos más livianas también para dejarnos mecer y llevar por el Universo.

Recuerda siempre que cuando nos atrevemos a expandirnos dejamos que el Universo y su magia ocupe más espacio en nuestra vida. Cuando soltamos el control nos permitimos fluir con él.

Así que hoy pregúntate ¿Qué es a lo que me siento llamada para dar el salto y mi necesidad de control me impide hacerlo?

Imagen de freepik

Deja un comentario

Descubre más desde Mujer Radiante

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo