Lo más saludable que puedes empezar a hacer desde ahora…
Es pasar de la queja a la gratitud.
Cuando decides conscientemente dejar el hábito tan lleno de negatividad como lo es la queja, y lo cambias por el más bello de todos los hábitos que para mí es la gratitud, tu vida cambia.
La gratitud te transforma la vida, te lo digo por experiencia propia…
Siempre está en nuestras manos la capacidad de ELEGIR lo que nos hace bien, lo que nos aporta salud, bienestar, lo que nos suma, lo que nos llena el alma.
Lo que nos hace ver la vida desde otro prisma, con más claridad. Con una visión que nos permite ver «más allá de lo aparente», y no una visión más bien teñida por nuestros juicios, miedos y limitaciones. Mirar las cosas desde una visión llena de fe y esperanza. Esto y mucho, muchísimo más te lo da la GRATITUD.
De qué nos sirve quejarnos, más que solo para hacernos creer que no tenemos ningún poder sobre nuestras vidas y hundirnos en la negatividad, la insatisfacción.
El mayor beneficio que me ha aportado la gratitud, debo decir que ha sido entender y tomar consciencia de que viva lo que viva, puedo elegir ir más allá de los juicios y limitaciones de mi mente, para más bien poder apreciar y abrazarlo todo tal como es.
El remedio para las expectativas de nuestra mente sobre «cómo deberían ser las cosas» y la falta de paz que esto genera, tiene un nombre y se llama GRATITUD.
Gratitud a lo bueno y no tan bueno, a los aciertos y desaciertos, a las oportunidades, pero también a los desafíos. Nadie nos enseña a agredecerlo TODO; y qué bien que esto nos hace; nos permite ver lo que se esconde tras eso que nos han enseñado a etiquetar como «malo» que estamos viviendo.
Te comparto una cita de la escritora Shakti Gawain para reflexionar:
Es interesante cómo después de pasar por momentos difíciles, al mirar retrospectivamente solemos ver que había algo importante y necesario en esa experiencia. Por ejemplo, la pérdida de un trabajo puede habernos llevado a una curación emocional o espiritual. El fin de una relación puede habernos dado la oportunidad de descubrir que necesitábamos un tiempo de soledad, o tal vez nos despejó el camino para una relación más satisfactoria. En ese momento podríamos comenzar a sentirnos agradecidos de que la vida se haya desplegado como lo hizo.
Así que hoy, te invito a conectar con la gratitud no solo de lo «bueno» que hay en tu vida, sino que si estás pasando un momento dificil o desafiante, trates o intentes por lo menos de abrirte a ver lo que tiene para enseñarte; no desde la queja y tus carencias, sino desde un espacio de poder y elección personal. Teniendo fe y confianza que la vida siempre sabe qué es lo que necesitamos para avanzar, hacernos más fuertes y para que lo mejor siempre se despliegue…
Con Amor.
Evelyn Avtar Chandra
Imagen de wirestock en Freepik


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