Pues sí, como mujeres en ocasiones nuestro miedo más grande es precisamente el miedo a BRILLAR ¿Te resuena esto? puede que sí…
Aquí te enumero algunas de las posibles causas del porqué pasa esto:
- Creemos que no lo merecemos
- No nos sentimos suficiente
- Tuvimos una infancia en que nos opacaron
- Creemos que requiere de esfuerzo y lucha
- Y lo más común es que nos hemos identificado tanto con nuestras creencias limitantes que pensamos que dejaremos de ser «nosotras mismas» si llegáramos a intentarlo.
Además un punto importante es y será que cuando decidimos escuchar a nuestra alma, dar el salto, expandirnos, hacer eso que nos ilumina; es cuando afloran nuestros peores miedos. Miedos que muchas veces se originan en nuestra niñez por alguna experiencia que vivimos.
Como bien dice Marianne Williamson:
Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosas más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que nos asusta.
Así que si te has sentido identificada con lo que acabo de escribir, debes saber que esas creencias que te limitan y no te permiten salir de las sombras y mostrarte no son tú. Toma el compromiso contigo misma de sanarlas, dejarlas atrás y liberarte de todo aquello que te impide iluminar al mundo con tu luz y presencia.
Usa más bien esos miedos como una guía que te indica que vas por el momento correcto. Úsalos como trampolín hacia lo que anhelas ser, hacer y tener; no como obstáculos que te impidan actuar, crecer, expandirte y por sobretodo BRILLAR.
Con amor.
Evelyn Avtar Chandra.
Imagen de wirestock en Freepik


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