Hay una cita de Stephen Hawking que me encanta…
Cuando las expectativas de uno se reducen a cero, uno aprecia realmente todo lo que tiene.
Y es tan cierto…
Pues nos agobiamos y estresamos cuando «esperamos» que las cosas deben hacerse y pasar de cierta forma. Y en esa «espera» nos olvidamos de apreciar lo que tenemos. Al reducir nuestras expectativas a cero, es cuando damos espacio para que la vida nos sorprenda, al tiempo que logramos valorar y mostrar aprecio por lo que vivimos.
Hoy te invito a que sueltes tus expectativas sobre cómo deben hacerse o ocurrir las cosas en tu vida en todos los aspectos, y más aún en ese aspecto que más te preocupa en estos momentos. Siempre hay un ámbito de nuestra vida que nos genera mayores resistencias y en el que pareciera que no nos permitimos fluir con facilidad.
Permítete soltar la necesidad de «controlar esa situación», toda expectativa de cómo tendría que ser según tú y permite que sea tal como es…
Cuando conscientemente eliges hacer esto, aparte de darte una mayor tranquilidad, dejas espacio para apreciar tu vida y lo que tienes ya en este momento. Pues cuando tu mente está tan llena de «expectativas», ¿cómo va a haber hueco para apreciar y valorar tu vida?
Además cuando reduces tus expectativas, dejas abierta la puerta para que la vida te sorprenda también. Tú te dejas sorprender, en vez de estar calculando y controlando todo al milímetro.
Así que hoy te invito a…
Expectativa= 0
Y aprecio= 100
Un abrazo.


Deja un comentario